EBC frente a la competencia sistémica
Qué propone realmente la Economía del Bien Común (EBC)
La EBC parte de una idea fuerte y legítima:
La economía debería orientarse a maximizar el bienestar colectivo, no solo el beneficio financiero.
Sus pilares centrales son:
Indicadores alternativos al PIB (bienestar, cohesión, sostenibilidad).
Empresas evaluadas por su contribución al bien común (matriz EBC).
Incentivos públicos (fiscales, contractuales) para comportamientos socialmente deseables.
Democratización económica y ética empresarial.
👉 Diagnóstico: Felber acierta al señalar que el problema no es solo técnico, sino moral e institucional.
2️⃣ Dónde la EBC aporta valor real (y compatible con tu marco)
En tres ámbitos sí aporta:
a) Legitimidad social
Europa sufre un problema grave de legitimidad:
ajustes que recaen en salarios,
transición ecológica percibida como castigo,
decisiones “técnicas” sin respaldo democrático.
La EBC ofrece un lenguaje comprensible para explicar por qué se toman decisiones y a quién benefician.
👉 Esto es clave para evitar backlash político.
b) Micro y meso-nivel (empresas, territorios)
La EBC funciona relativamente bien:
Ahí sí puede mejorar resultados reales sin chocar con la geopolítica.
c) Corrección de rentismo
La EBC es útil para:
penalizar actividades puramente extractivas,
limitar rentas sin creación de valor,
reforzar economía productiva frente a especulación.
👉 Esto conecta bien con Veblen, Commons y Acemoglu.
3️⃣ El problema central: la EBC no resuelve la competencia sistémica
Aquí está el punto crítico.
China y EE. UU. no juegan al mismo juego
China compite como sistema de poder: escala, crédito dirigido, sobreproducción, tolerancia a pérdidas.
EE. UU. combina mercado con Estado estratégico (defensa, tecnología, finanzas).
Ninguno:
subordina su política industrial al bien común global,
acepta reglas supranacionales vinculantes,
ni renuncia a usar poder económico.
👉 En este contexto, una Europa que adopte unilateralmente la EBC sin arquitectura de poder se expone a:
desindustrialización acelerada,
captura de mercados por competidores sistémicos,
y ajuste vía salarios (justo lo contrario de lo que busca).
4️⃣ El error estructural de la EBC (hoy)
La EBC asume implícitamente:
Eso no existe en el mundo real actual.
En términos de tu marco:
| RMS | EBC |
|---|
| R – Riesgo | No aborda quién puede permitirse perder |
| M – Monetario | No controla capital, tiempo ni financiación |
| S – Sistémico | No construye poder industrial ni tecnológico |
👉 La EBC no responde al “segundo China shock”, solo lo juzga éticamente.
5️⃣ Entonces, ¿utopía o complemento?
❌ Como estrategia principal → utópica
Si Europa intentara:
competir globalmente,
mantener salarios altos,
sostener industria,
solo con EBC,
el resultado sería:
más moral, menos poder → ajuste regresivo inevitable.
✅ Como capa normativa dentro de una arquitectura fuerte → valiosa
La EBC sí puede funcionar si se da este orden:
Primero arquitectura → luego valores → luego distribución
Es decir:
Estados Unidos de Europa con:
Después, usar principios EBC para:
En ese escenario, la EBC humaniza el poder en lugar de sustituirlo.
6️⃣ La conclusión honesta (y dura)
La Economía del Bien Común no es falsa, pero es incompleta.
Sin arquitectura de poder, es vulnerable.
Con arquitectura de poder, puede ser una gran aliada.
O dicho de forma aún más clara:
Sin sistema, el bien común se convierte en sacrificio unilateral.
Con sistema, el bien común se convierte en reparto sostenible del progreso.
7️⃣ Frase final (lista para artículo o cierre de libro)
Europa no puede permitirse elegir entre poder y valores.
Debe construir poder para poder permitirse valores.
Sin arquitectura, el bien común es una utopía;
con arquitectura, puede ser el contrato social del siglo XXI.
Contrastar con Rawls, Sen y Mazzucato
¿Bien común, justicia o poder?
Contraste entre Rawls, Sen, Mazzucato y la Economía del Bien Común ante la competencia sistémica
La propuesta de Christian Felber (Economía del Bien Común, EBC) plantea una pregunta legítima: ¿para qué sirve la economía si no maximiza el bienestar colectivo?
Pero en un mundo de competencia sistémica —con China y Estados Unidos actuando como sistemas de poder— conviene contrastar esa respuesta con tres marcos canónicos que iluminan qué falla, qué falta y qué es viable.
1) John Rawls
Justicia sin arquitectura: el riesgo del sacrificio unilateral
Rawls propone que las instituciones justas maximizan la posición de los peor situados (principio de la diferencia). Es un criterio normativo potente para evaluar resultados.
Acierto para Europa
Límite en competencia sistémica
Rawls no diseña poder: asume un marco institucional dado.
En un entorno asimétrico, aplicar unilateralmente estándares exigentes sin arquitectura puede trasladar costes (salarios, empleo) a quienes se pretende proteger.
Conclusión Rawlsiana aplicada
Sin capacidad productiva y financiera, la justicia distributiva corre el riesgo de convertirse en sacrificio unilateral.
2) Amartya Sen
Capacidades sin base productiva: libertad nominal, dependencia real
Sen desplaza el foco de ingresos a capacidades: lo que las personas pueden ser y hacer (salud, educación, participación).
Acierto para Europa
Límite en competencia sistémica
Las capacidades requieren recursos estables.
Sin industria, tecnología y empleo de calidad, las capacidades se financian ex post y se vuelven frágiles ante shocks externos.
Conclusión Seniana aplicada
Las capacidades no se sostienen sin arquitectura productiva; de lo contrario, dependen de transferencias vulnerables.
3) Mariana Mazzucato
La pieza que falta: Estado emprendedor y misiones
Mazzucato introduce lo que Rawls y Sen no detallan: cómo se construye capacidad. Defiende un Estado emprendedor que crea mercados, asume riesgo y orienta misiones (energía, salud, digital).
Acierto para Europa
Conecta valores con ejecución.
Acepta riesgo público y capital paciente.
Entiende la innovación como sistémica.
Riesgo si se queda a medio camino
Sin finanzas europeas integradas, escala y gobernanza rápida, las misiones quedan en programas.
La legitimidad depende de resultados visibles (empleo, salarios).
Conclusión Mazzucatiana aplicada
La justicia necesita misiones, y las misiones necesitan arquitectura.
4) ¿Dónde queda la Economía del Bien Común (Felber)?
Fortalezas
Marco ético claro y comunicable.
Útil para incentivos micro/meso, contratación pública y legitimidad.
Combate el rentismo.
Debilidades críticas
Diagnóstico
Sin poder, el bien común es vulnerable; con poder, puede ser la regla de reparto.
LA EBC tal como esta formulada es mas una brújula normativa que alternativa a la arquitectura de poder
5) Síntesis comparada (qué aporta cada uno)
| Marco | Qué aporta | Qué falta ante competencia sistémica |
|---|
| Rawls | Criterio de justicia y legitimidad | Arquitectura de poder |
| Sen | Bienestar como capacidades | Base productiva que las sostenga |
| Mazzucato | Ejecución, riesgo y misiones | Escala financiera y gobernanza europea |
| Felber (EBC) | Brújula ética e incentivos | Respuesta a RMS y geopolítica |
6) La conclusión operativa para Europa
Europa no puede elegir entre poder y valores.
La secuencia viable es:
Arquitectura → Misiones → Reparto justo
Arquitectura (finanzas, energía, tecnología, defensa, conocimiento) para competir sistémicamente.
Misiones para orientar inversión y riesgo (Mazzucato).
Reparto justo y capacidades (Rawls y Sen), con bien común como regla (Felber).
Frase final
Sin arquitectura, la ética es utopía.
Con arquitectura, la ética es política económica efectiva.