dissabte, 26 de gener del 2019

¿Globalización 4.0 o humanización 4.0?

¿Globalización 4.0 o humanización 4.0?

Finanzas.com
¿Personas al servicio de la globalización o globalización al servicio de las personas? Frente al tradicional debate de Davos, la ciudad de Málaga se posiciona como el epicentro de una economía al servicio de las personas y del planeta.
Mientras en el Foro Económico Mundial de Davos los líderes políticos y económicos del mundo se reúnen para ver cómo seguir manteniendo el actual modelo económico, el informe global de Edelman Trust Barometer nos deja datos como que solo una de cada cinco personas confía en el actual sistema, que el 65% de la población piensa que las instituciones y empresas no están afrontando la creciente desigualdad o que el 57% de las personas empleadas del planeta piensan que la organización en la que trabajan se ve perjudicada por los vigentes tratados internacionales de comercio.
Este informe nos demuestra que existe una gran brecha entre los debates mantenidos en Davos y las preocupaciones reales de las personas. En Davos se habla de Globalización 4.0, pero ¿no deberíamos hablar de una humanización de la economía? O quizá de una Humanización 4.0 en la que, ya que hablamos de robotización, inteligencia artificial o blockchain, el propósito de la conversación girase entorno a cómo mejorar la vida de las personas.
Por suerte, en otros foros de debate, como el Foro Global NESI de Nueva Economía e Innovación Social, que celebrará su segunda edición en Málaga (24-26de abril), la conversación girará entorno a la pregunta de cómo alcanzar los desafíos globales que tenemos, como cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas en 2030, reducir la desigualdad ohacer efectivo el Acuerdo de París para frenar el cambio climático, mediante la acción local y la creación de una nueva economía al servicio de las personas y del planeta.
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Una de las temáticas centrales del Foro NESI será "El Futuro de las Finanzas". Los participantes debatirán sobre el rol del sistema financiero de cara a alcanzar los objetivos globales y sobre cómo las finanzas pueden ayudar a la transformación de otros sectores clave tales como la alimentación, la vivienda, la moda o la energía.Estos son cinco de los asuntos claves para abordar el futuro de unas finanzas más sostenibles y que pongan a las personas en el centro del modelo económico y social.
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Finanzas más resilientes
En un mundo en el que se camina hacia la desaparición del "cash", ¿qué pasaría si un día de repente no funcionara nuestras tarjetas Visa, Mastercard y American Express? ¿Cómo podríamos comprar alimentos o medicamentos? Organizaciones que participarán en NESI como FinanceWatch promueven la resiliencia financiera en base a la creación de estructuras financieras locales y descentralizadas.
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Finanzas colaborativas
 Soluciones como el crowdfunding o micromecenazgo, el matchfunding-modelo en el que una institución pública "iguala" la cantidad que una ONG o empresa recauda para su proyecto, de este modo, el dinero público sigue la voluntad de las personas- o el equityfunding-promovido en España por organizaciones como La Bolsa Social que ayudan a las empresas a ampliar su capital social a través de pequeños inversores- son herramientas innovadoras de acceso a la financiación por parte de emprendedores, ONG y empresas.
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Banca con valores
La Alianza Global de Banca con Valores, red que cuenta con54 bancos en países de los cinco continentes (en España tienen presencia con Triodos Bank y Fiare) y que promueve que la banca sea realmente banca. Es decir, que el dinero de los depositarios solo se use para prestar a familias y empresas y no sea utilizado en el "casino" de las finanzas. Se pretende seguir modelos como la conocida Ley Glass-Steagall que promovía la separación entre banca de depósito y banca de inversión hasta su derogación en 1999. Muchos economistas piensan que su derogación nos llevó a la crisis de2008.
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Inversión socialmente responsable
Cada vez más, los inversores quieren saber dónde se invierte su dinero y, además, también crece el número de inversores que solo desean invertir en proyectos con impacto positivo en lo social y medioambiental. Los fondos que no sean transparentes y aquellos que invierten en sectores con impacto negativo en lo medioambiental en el futuro dejarán de atraer inversión.
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Creación del dinero controlada
La creación de dinero por parte de la banca comercial de manera descontrolada es una de las causas de la inestabilidad del actual sistema. Cada vez que se concede un crédito o hipoteca, se crea dinero y, de este modo, el dinero existente tiene menor valor. Organizaciones como Positive Money y muchos economistas demandan un mayor control de los estados y bancos centrales sobre esta creación de dinero.
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En definitiva, poner el sistema financiero al servicio de las personas y del planeta. Sino es así, ¿para que necesitamos las finanzas? La ciudad suiza de Davos ha sido el centro mundial en el que, durante muchos años, el poder político y el poder económico se han juntado para debatir sobre como mejorar el actual modelo económico. ¿Será la ciudad de Málaga, en la que se llevará a cabo el Foro Global NESI del 24 al 26 de abril de este año, el lugar en el que encontraremos el camino hacia unas finanzas y una economía más humanas?
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El texto está escrito por Diego Isabel La Moneda, fundador y director del Foro NESI de Nueva Economía e Innovación Social

Colaboración, innovación abierta y el poder de los ecosistemas Por Ángel Luis Sucasas

Colaboración, innovación abierta y el poder de los ecosistemas

Por

“Toekomstige leiders, managers en ondernemers worden misleid. De wereld is niet meer zoals een economische opleiding hem voorstelt”

“Toekomstige leiders, managers en ondernemers worden misleid. De wereld is niet meer zoals een economische opleiding hem voorstelt”


Meer en meer mensen zoeken een andere economie. Met de Gemene-Goed-Economie introduceert Christian Felber een alternatief economisch model dat sociaal, rechtvaardig, ecologisch én democratisch is. De Oostenrijker roept ondernemers op daarin het voortouw te nemen. Al meer dan 500 grote en kleine bedrijven in 25 landen, waaronder België, hebben daar gehoor aan gegeven. Mischa Verheijden sprak met hem.
‘Vandaag staat de economie op zijn kop.’ Met die woorden opent Christian Felber zijn TEDx-talk in Wenen om vervolgens soepeltjes in een handstand te gaan staan. Op zijn rijk gevulde cv staat immers ook: moderne danser.
‘Laten we die terug met de voeten op de grond zetten,’ oppert hij ondersteboven op het podium om zich dan hardop af te vragen hoe dat dan moet. Is het zo? Of zo? Nee, zo en hij staat terug met zijn voeten op de grond.
(Copyright: www.uschioswald.at)
Dat ons huidig economische model serieus herdacht moet worden, is niet alleen zijn mening. Uit onderzoek blijkt dat meer dan 70% van de wereldbevolking zegt dat het huidige economische model geen zorg draagt voor de planeet en de samenleving als geheel.
Als het er zovelen zijn: waarom kunnen we het dan niet gewoon anders gaan doen, vraag ik Felber wanneer ik hem aan de telefoon heb. “Structuren veranderen niet vrijwillig, zoiets vraagt een inspanning”, klinkt het aan de andere kant van de lijn.
Er is veel weerstand tegen verandering. Er is ideologische weerstand. Er is de weerstand van zij die denken dat ze iets verliezen als ze veranderen. Er is altijd angst voor verandering. Veranderen is nooit vanzelfsprekend.”
“Daarom is er nog altijd weerstand van economen die nog steeds een ideologie en paradigma delen dat streeft naar eindeloze groei en mensen in competitie tegen elkaar opzet. Er zijn regeringen die geïnstrumentaliseerd worden door machtige belangengroepen en eerder bereid zijn naar hen te luisteren dan naar de meerderheid in hun land.”
“En bedrijven zijn getraind te denken dat de business van een bedrijf business is. Dat de bottom line van zakendoen winst maken is. Ze zijn veel minder of helemaal niet getraind te denken dat het doel van een bedrijf het algemeen belang dienen is.”
“Dat vraagt een compleet andere attitude, een ander wereldbeeld en ander onderwijs in business-scholen, economische faculteiten en zelfs de basisschool. Dat is nu niet het geval: toekomstige leiders, managers en ondernemers krijgen nog steeds een misleidende opleiding.”
“Het zijn enkele van de redenen waarom er geen verandering plaatsvindt, terwijl meerderheden daar wel om vragen”, aldus Felber.

Schoolboekcontroverse

Felber heeft die weerstand zelf ook aan den lijve ondervonden. In 2016 kreeg zijn model van de Gemene-Goed-Economie in Oostenrijkse handboeken economie een plaats naast de theorieën van bekende economische denkers als John Maynard Keynes, Karl Marx, Milton Friedman en Friedrich August von Hayek.
In een open brief aan de minister van onderwijs bekritiseerden meer dan honderd Oostenrijkse economen de opname van Felbers theorie in de schoolboeken. Voor hen past hij niet in dit rijtje, omdat Felber geen economische opleiding genoot en geen publicaties op zijn naam heeft staan. Zijn criticasters zien hem vooral als een politiek activist.
Als reactie op de kritiek verving het ministerie Felbers theorie door die van Amartya Sen. Christian Felber, die zelf verrast was naast grote economische denkers te mogen staan, wees erop -zoals hij later in het interview vertelt- dat Adam Smith evenmin een econoom was.

Autodidact

Hoe komt iemand zonder economische achtergrond op het idee om een alternatief economisch model te bedenken, wil ik van de Oostenrijker weten. “Ik wilde altijd universele wetenschappen studeren, maar er is geen universiteit op aarde waar je die opleiding kunt volgen. Daarom heb ik voor een autodidactische opleiding gekozen, waarbij ik allerlei kennisbronnen en wijsheid raadpleegde.”
“Aan de andere kant ben ik al meer dan twintig jaar geëngageerd bezig met de omgeving, sociale rechtvaardigheid en democratie. Het is dus een lange weg van denken over de toestand van de wereld en het ontwikkelen van oplossingen en voorstellen om die te verbeteren.”
“Bovendien voel ik een heel diepe connectie met en liefde voor deze planeet, haar schoonheid en de mensen die erop leven. Het is een heel sterke wens van mij om het leven en de planeet te beschermen en bij te dragen aan een eerlijke en zachtaardige behandeling van mensen onderling, naar andere species en de omgeving. Dat is wat mij drijft.”

Ecologische mensenrechten

In die drijfveer staat hij niet alleen. Vorige maand nog publiceerde Bloovi een interview met econome Kate Raworth die met haar donutmodel ook een alternatief voor ons huidig economisch model voorstelt.
Bij zijn presentatie tijdens het Festival van de Gelijkheid in de Triodos Bank in Gent toonde Felber onder meer een slide met daarop de donut van Kate Raworth, een visie die hem naar eigen zeggen enorm inspireerde. “Tot zover heb ik Kate een keer of vijf ontmoet”, zegt Felber. “We hebben samen zelfs een vergelijkende samenvatting van onze modellen gemaakt.”
Type caption (optional)
“Kate bouwt voort op de door het Stockholm Resilience Center vastgestelde planetaire grenzen (zie afbeelding hierboven; nvdr). Ze pakte dat plaatje en ontwikkelde het verder tot de inmiddels bekende donut. Op die donut heb ik dan een verdergaand idee ontwikkeld, dat van de ecologische mensenrechten. Een idee waartoe Kate me dus inspireerde.”

Gemene-Goed-Economie

Zo biedt Christian Felber met zijn Gemene-Goed-Economie ook een alternatief model om de economie radicaal te transformeren. Een economie die streeft naar ware winst, dat ook de titel van de Nederlandse vertaling van zijn boek is en waarin hij zijn model uit de doeken doet. ”Het is een holistisch alternatief met alternatieve ideeën voor alles: voor onderwijs en lesgeven, voor politiek, voor het runnen van een bedrijf, voor economisch denken,...”
In de kern gaat het erom dat economische activiteiten het gemene goed dienen. En als dit wordt erkend en goedgekeurd, dan wordt het bijdragen aan het gemene goed op alle niveaus van de economie gemeten, waardoor investeerders, consumenten en ondernemers hun gedrag en strategieën hierop afstemmen.”
De tweede kerngedachte is dat de economische actoren die zich meer consequent in die richting begeven daar ook voor beloond moeten worden. Dat is het tegenovergestelde van wat er vandaag gebeurt.”
“We moeten dat omkeren zodat niet langer zij die de samenleving schaden beloond worden maar wel zij die goed doen voor de samenleving, in de zin van het vervullen van fundamentele waarden die we allemaal delen.”

Fundamentele waarden

Felber rekent op bedrijven om het voortouw te nemen in het realiseren van een Gemene-Goed-Economie. Al blijkt in de praktijk dat het eerder andersom is: bedrijfsleiders deden een beroep op Felber om zijn idee voor een radicale transformatie van de economie verder uit te werken.
“Als auteur heb ik intussen vijftien boeken geschreven. In ‘50 Vorschläge für eine gerechtere Welt’ ontmasker ik de valse waarden waarop ons huidig economisch systeem is gebaseerd. Daarin stel ik onder meer dat een sociale, gezonde, ethische en menselijke economie op andere waarden is gestoeld dan de huidige economie. Waarden waar we het eigenlijk allemaal over eens zijn: menselijke waardigheid, solidariteit, rechtvaardigheid en duurzaamheid oftewel het gemene goed. En bedrijfsactiviteiten zouden zich eigenlijk consequent op deze fundamentele waarden moeten richten.”
“Van tal van ondernemers kreeg ik de reactie dat het de nagel op de kop was. Ze stelden voor dat ik mijn idee van een Gemene-Goed-Balans verder zou uitwerken. Het was hun idee dat ik ‘Ware winst. De gemene-goed-economie als wegwijzer' zou schrijven. Om dan te zien of het idee zou resoneren. Als er een positieve resonantie op zou komen, implementeren we het, zo zeiden ze: ‘we zijn immers ondernemers’. En dat is wat er gebeurde. Ondertussen zijn we in meer dan vijfentwintig landen in alle continenten actief.”

Gemene-Goed-Balans

Het concrete idee dat Christian Felber verder uitwerkt, is dat van een Gemene-Goed-Balans voor ondernemingen. Een balans die verder kijkt dan omzet en winst en laat zien hoe ecologisch, sociaal, solidair, rechtvaardig en democratisch een organisatie is.
“Het is eigenlijk een idee van Adam Smith. Hij dacht na over hoe landen welvarend worden: wat het gemene goed is van een democratische samenleving waarin de economie bijdraagt aan de verbetering van de samenleving.”
“Smith had het niet alleen over financiële en materiële welvaart. Hij had het over holistische welvaart. Hij was geen econoom, maar een moraalfilosoof. Hij droomde over de welvaart van de natie. Mijn idee is dus niet vreemd of exotisch. Het gemene goed was altijd het doel van grote economische denkers”, aldus Felber.
Mijn idee is niet vreemd of exotisch. Het gemene goed was altijd het doel van grote economische denkers
“Om als individueel bedrijf aan dat oorspronkelijke idee van Adam Smith en andere grote denkers bij te dragen, is onze methodologie om de samenleving te vragen wat volgens hen de meest relevante waarden en dus doelen zijn. In politieke theorie is het helder dat de hoogste waarden van een democratische samenleving fundamenteel zijn. In het beste geval zijn ze verankerd in de grondwet.”
“Aan de hand van onze scorecard - we noemen hem Matrix- identificeren en definiëren we de meest relevante doelen hoe een bedrijf kan bijdragen aan het gemene goed en het vervullen van de waarden in al die gebieden.”
“Dat passen we toe voor alle stakeholders van een bedrijf: voor de leveranciers, de medewerkers, klanten en de eigenaren. Of voor de samenleving als geheel, toekomstige generaties en onze dierbare planeet.”

Human development

Felber ziet zijn werk als een ‘meaningful job’. Dat staat in schril contrast tot de zogenoemde bullshit jobs -jobs die als ze zouden verdwijnen door niemand gemist worden, ook niet door zij die die jobs uitoefenen- die in 2018 veelvuldig in het nieuws waren. Volgens hem is het daarom belangrijk dat kinderen op school ook soft skills leren ontwikkelen. “Soft skills maken het mogelijk menselijke relaties te laten floreren. En dat is het belangrijkste van alles, omdat alleen dan welbevinden zich ontvouwt. Het maakt mensen gelukkig en gemotiveerd en daardoor ook productief en efficiënt.”
Ik zou het ‘human development’ noemen. En zelfs wijsheid. Wijsheid is belangrijker dan kennis. Eerst moet je wijs zijn en dan kun je wereldkennis accumuleren.”
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Hier vind je Economy for the Common Good België op Facebook. Wil je meer info over het werken met de Gemene-Goed-Balans, mail dan naar thomas.calis@ecogood.org. Elke drie maanden vindt er een bijeenkomst van de Local Chapter Ghent plaats. Op 19 februari start er ook een Local Chapter Brussels.
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https://www.bloovi.be/artikels/ondernemen/2019/econoom-christian-felber-vraagt-ceo-s-het-voortouw-te-nemen-in-radicale-transformatie-van-ons-economisch-systeem

 

divendres, 18 de gener del 2019

Evaluando los stakeholders de la Economía del Bien Común

Evaluando los stakeholders de la Economía del Bien Común
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CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social
y Cooperativa, nº 94, Diciembre 2018, pp. 251-283

AlejandroMora Rodríguez
Universidad Pontificia de Comillas
Carlos LópezMonllor
Ingeniero químico
Ivan Hilliard
Universidad Europea de Madrid
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Cómo citar este artículo: MORA, A., LÓPEZ, C. & HILLIARD, I. (2018): “Evaluando los stakeholders de la Economía del Bien Común”,
CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa, 94, 251-283, DOI: 10.7203/CIRIEC-E.94.10458.
How to cite this article: MORA, A., LÓPEZ, C. & HILLIARD, I. (2018): “Evaluating the Economy for the Common Good stakeholders”,
CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa, 94, 251-283, DOI: 10.7203/CIRIEC-E.94.10458.

RESUMEN: La Economía del Bien Común (EBC) propone medir el éxito de una organización en función de cómo trata en sus relaciones a sus distintos stakeholders: proveedores, financiadores, trabajadores, clientes y entorno social. La importancia o peso relativo de cada stakeholder en la organización variará con el tiempo, dependiendo de las circunstancias y prácticas que se lleven a cabo en cada momento concreto. Este artículo presenta tres metodologías para cuantificar este peso relativo de cada stakeholder en la organización. Cada metodología se fundamenta en una magnitud, o una unidad de medida de la relación stakeholder-organización, diferente. Estas magnitudes, que son precios de mercado, horas de trabajo, y horas de trabajo ajustadas medioambientalmente, son las que definen lo que significa “aportar” en la relación establecida entre la organización y el stakeholder. Para el precio de mercado la aportación viene definida por el coste de la relación y se mide en
dinero; para las horas de trabajo la aportación es la parte de vida dedicada, aportada a la relación, y se mide en horas; las horas de trabajo ajustadas medioambientalmente ajusta las horas de trabajo mediante un corrector medioambiental. Además, en esta publicación se presenta una novedosa forma de estudiar la importancia de cada uno de los proveedores de cada uno de los eslabones de las cadenas de aprovisionamiento de la organización.
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El objetivo de este artículo es presentar tres modelos que permitan flexibilizar el peso anual que
se le otorga inicialmente a cada uno de los cinco stakeholders, entablando un diálogo con la propuesta
actual. Las tres propuestas encarnan tres formas de representar el peso de cada stakeholder, y el tipo
de relación que tiene dicha organización con cada uno de sus stakeholders2. En el caso de los proveedores se estima el peso de cada uno de los eslabones que conforman la cadena de provisión. 
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¿Cuánto ha de pesar la relación que establece la organización con cada stakeholder? Este artículo
plantea tres metodologías para la determinación del peso inicial de los distintos stakeholders.
En los tres casos se plantea una medición dinámica, que tenga como base la circunstancia de cada
organización en el momento en que se evalúe su situación, y se actualice en cada una de las revisiones de evaluación que se le practiquen.
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La primera metodología se basa en cuantificar la relación que se establece con cada stakeholder
en función de su coste, de lo que cuesta la relación en dinero, - mide lo que aporta a la relación (/le
aporta la relación a) cada stakeholder en precios de mercado3.
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Las otras dos metodologías están basadas en cuantificar la relación en función de las horas de
vida dedicadas a la relación, expresadas en horas de trabajo. El tiempo dedicado a la relación es la
magnitud -mide lo que aporta a la relación (/le aporta la relación a) cada stakeholder en horas de
vida dedicadas-, si bien la tercera metodología ajusta las horas de trabajo en función del comportamiento medioambiental de las organizaciones.
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En los apartados 3.1, 3.2 y 3.3 se exponen las tres metodologías propuestas.
3.1. Metodología 1: La magnitud precios de mercado
3.1.2. Cálculo de la ponderación según los precios de mercado
Tras fijar el peso del stakeholder Entorno Social en un 20%, el resto del peso, el 80%, equivaldrá
al precio de mercado que suman trabajadores más proveedores más financiadores más clientes. El
peso de cada stakeholder se calcula mediante una simple regla de tres, o con la siguiente fórmula,
establecida para un stakeholder "Y"
3.1.3. Problemas del precio de mercado para medir el peso de stakeholders en la EBC según
la metodología expuesta
3.2. Metodología 2: La magnitud horas de trabajo
3.3. Metodología 3: La magnitud horas de trabajo ajustada al impacto producido
en el medioambiente
4. Comparativa de las metodologías propuestas
4.1. Metodología 1
4.2. Metodología 2
4.3. Metodología 3
sigue en pdf...

5. Conclusiones
Partiendo de la versión de la matriz 5.0 de la EBC, en este artículo se han presentado tres metodologías que exploran cómo mejorar la cuantificación del peso relativo de cada uno de los stakeholders definidos por la EBC para una organización.
Las tres metodologías utilizan diferentes magnitudes y consiguen diferentes grados de flexibilidad
para asignar el peso relativo a los distintos stakeholders: una mide la relación con los stakeholders
con precios de mercado, otra mide la relación con los stakeholders con las horas de vida aportadas,
y una tercera ajusta las horas de vida aportadas con un corrector medioambiental. Se han obtenido
fórmulas para calcular estos pesos, o definido procedimientos metodológicos para estimarlos cuando
no se dispusiese de la información necesaria, para las tres metodologías.
Las dos metodologías asociadas a las horas de vida aportadas (metodología 2 y 3) son más acordes
con la filosofía que subyace a la EBC, al incluir las horas de vida como parámetro de medida y
van más allá de la contabilidad tradicional entre organizaciones. No obstante, la aplicación de metodologías basadas en horas de vida aportadas cuenta con las siguientes limitaciones:
- Actualmente no existe una contabilidad de las horas de vida de los productos/servicios que
oferta una organización, lo que hace necesario que para su determinación haya que realizar
estimaciones.
- Con respecto al cálculo de la cadena de provisión el precio de un producto/servicio recoge en
un número todo el valor añadido, a precios de mercado, de toda la cadena. En cambio, las
horas de trabajo no, lo que añade complejidad al cálculo. Es cierto que los esfuerzos requeridos
tanto en recopilación de información como en la realización de cálculos son mayores y
que las estimaciones, necesarias en mayor o menor medida en dichas metodologías, podrían
perturbar los resultados. No obstante, se considera que, dado que en cualquier caso el primer
eslabón de la cadena de provisión quedaría correctamente determinado, el resultado siempre
sería mejor que para una matriz uniforme.
A pesar de estas limitaciones en el artículo se ha conseguido una cuantificación asequible y razonablemente rigurosa de las horas de trabajo de las cadenas de proveedores para que las organizaciones puedan realizar con facilidad ese cálculo.
Adicionalmente, la metodología 3 aporta la consideración del consumo de recursos y los impactos
medioambientales mediante un ajuste sobre las horas de trabajo. Si bien, el método propuesto
podría ser cuestionado, pues se plantea una ponderación particular de los distintos impactos/consumos con los que se cuenta con información y una relación de los mismos con las horas de trabajo también peculiar, se valora especialmente pues se suma al debate de cómo incluir el consumo de recursos y los impactos medioambientales en metodologías de evaluación económicas alternativas al precio de mercado.
La consideración de la flexibilidad del stakeholder “Entorno Social” resulta complicada debido a su
relación indirecta con la organización. El enfoque propuesto aquí ha sido adoptar un valor fijo para el
mismo (metodologías 1 y 2) o calcularlo mediante la aplicación un corrector medioambiental dentro de una horquilla definida (metodología 3). Futuras líneas de estudio deberían continuar con el estudio del stakeholder entorno social y sus relaciones con los otros cuatro stakeholders, para poder evaluarlo de un modo menos estanco al que se lleva a cabo en las metodologías propuestas.
La filosofía que subyace de estas metodologías es relevante no sólo para la economía del bien
común, sino también para aquellos cuyo objetivo es una distribución más equitativa y justa de la riqueza generada en los procesos de producción, intercambio y consumo actuales.
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noticias/notas-de-prensa-triodos/resultados-2014/.
WILKINSON, R. & PICKETT, K. (2009): The spirit level. Why Equality is Better for Everyone, Allen Lane, London.

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Evaluating the Economy for the Common Good
stakeholders
ObjectivesThe Economy for the Common Good (ECG) proposes that the success of an organization be measured according to how it deals with its stakeholders: suppliers, financiers, workers, customers
and the social environment. It does so by assigning a numerical weight to each one. The intention is
that public administrations grant better conditions to those organizations that best behave with
society as a whole. To be able to take advantage of these conditions, an ECG organization should
produce a balance of the common good using the matrix of the common good, whose function is to
allow organizations to measure in their contribution to the well-being of society.
The objective of this article is to present three models that permits flexibility in the weight that is
initially granted to each of the five stakeholders, and therefore contribute to an ongoing conversation
within the ECG community. The models embody three ways to represent the weight of each
stakeholder, by analyzing the type of relationship that organization has with each of its stakeholders.
In the case of suppliers, the model goes a step further, by estimating the weight of each of the
stages that make up the supply chain.
Design, Methodology, Approach
In the case of each of the models, a dynamic measurement process is proposed, based on the
circumstances of each organization at the time their situation is evaluated, which can be updated in
each of the evaluation reviews that are carried out. 
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Matriz version 5.0
FUENTE: https://www.ecogood.org/en/common-good-balance-sheet/common-good-matrix/.


dijous, 17 de gener del 2019

Juan Ramón Rallo responde a las preguntas de los columnistas de economía de Nueva Revolución

Juan Ramón Rallo responde a las preguntas de los columnistas de economía de Nueva Revolución 

El economista Juan Ramón Rallo ha tenido a bien responder a algunas cuestiones de nuestros economistas de cabecera. Hemos aprovechado para hablar con él sobre la economía del bien común, sobre los costes laborales, sobre incrementos impositivos, el salario mínimo, alquileres y muchos más temas.
Han querido participar en este cuestionario especial Joan Ramón Sanchis, Jaime Nieto, Mario del Rosal, Chistian Orozco y la nueva columnista de economía, Belén Santa Cruz, que debuta con sus preguntas a Juan Ramón Rallo en Nueva Revolución.
Pasamos al cuestionario:

 Joan Ramón Sanchis. Catedrático de Organización de Empresas y Director Cátedra EBC Universitat de Valencia.
¿Que opinión le merece la sostenibilidad corporativa? y en el caso de conocer casos de empresas que están implantando el modelo de la Economía del Bien Común, ¿cómo valoraría los resultados que están obteniendo dichas empresas?
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Juan Ramón Rallo: Si definimos ‘empresa’ en un sentido amplio, una empresa sería una asociación dirigida a satisfacer el interés de los promotores. Ese interés pude ser muy diverso: desde ayudar desinteresadamente a otros (ONG) al ánimo de lucro (accionistas en una sociedad anónima). La ventaja de una economía de mercado es que canaliza el ánimo de lucro hacia la generación de valor para terceros (siempre que los derechos de propiedad estén bien definidos y sean respetados). Ahora bien, los accionistas no sólo tienen por qué buscar el ánimo de lucro: pueden tener otros objetivos complementarios. Y si es así, las empresas tendrán que promoverlos internamente. Nuevamente, la ventaja de una economía de mercado es que muy distintos modelos empresariales son posibles en función de las motivaciones y de los intereses de sus promotores. Por consiguiente, no tengo nada en contra de la sostenibilidad corporativa como legítima estrategia empresarial que, como toda, deba pasar el test del mercado: sí tendría bastante en contra de ella si tratara de imponerse a aquellas compañías cuyos accionistas no comparten semejantes objetivos o no los consideran relevantes en su planificación financiera a largo plazo.

 Jaime Nieto, Economista, Máster en Desarrollo Económico. Actualmente estancia investigadora en University of Leeds.
Casi el doble de empresarios (25%) consideran su principal problema la insuficiente demanda frente a los costes laborales (14%) (Fuente). ¿Por qué oponerse entonces a un incremento salarial como el propuesto?
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Juan Ramón Rallo: Primero, esa estadística suele malinterpretarse: si algunas empresas no crean empleo por un problema de costes laborales, habrá otras que (precisamente porque las anteriores no han creado empleo) tampoco lo crearán por falta de demanda (de entre los parados que no han accedido a un empleo por los altos costes laborales). Es el llamado efecto multiplicador que, en el fondo, no es otra cosa que una expresión de la Ley de Say (se demanda ofertando). Segundo, justo por lo anterior, aumentos salariales que no vayan acompañados de aumentos de la productividad pueden terminar destruyendo empleo tanto directamente (empleos perdidos por altos costes laborales) como indirectamente (efecto multiplicador de la destrucción de empleo). Por supuesto, no tengo nada en contra de alzas salarial sustentadas en aumento de la productividad: es lo que ha venido logrando el capitalismo desde hace dos siglos.
España tiene uno de los niveles de presión fiscal más bajos de la UE, solo por delante de algunos países de Europa del Este, Irlanda y Suiza. ¿Por qué habrían de huir las rentas altas del país por pequeños incrementos impositivos, teniendo en cuenta las grandes ventajas de permanecer en un mercado como el español y las rigideces que existen a su movilidad?
Juan Ramón Rallo: Las diferencias de presión fiscal entre España y la UE no se deben a la fiscalidad de las rentas altas, sino de las medias y bajas. Primero, los impuestos sobre el consumo son más altos en la UE. Segundo, los impuesto que recaen sobre los perceptores de transferencias estatales (pensiones, prestaciones de desempleo, ayudas a la dependencia…) también son más altos en la UE. Tercero, la distribución salarial es más alta en la UE y, por tanto, hay más “clases medias” en tipos marginales altos dentro del IRPF (para conseguir ese mismo efecto en España, dado que no pueden subirse masivamente los salarios por decreto, habría que elevar mucho los tipos marginales medios del IRPF).
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Usted dijo en 2017 que subir el salario mínimo destruiría empleo. Sin embargo el paro ha seguido cayendo tras la subida del SMI del anterior Gobierno. 
Juan Ramón Rallo: Que el paro caiga no significa que no se haya dejado de crear empleo. Sería absurdo, por ejemplo, atribuir al Plan E o al salario mínimo la destrucción de empleo de 2009. Las variables dependientes suelen estar afectadas por múltiples variables independientes (no hay monocausalidad): que el efecto marginal de una de ellas sea negativo no significa que el efecto conjunto de todas ellas en un determinado momento histórico también lo sea. Necesitamos un análisis econométrico que aísle la influencia del SMI para determinar si su contribución fue positiva o negativa.
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España es el país de con más casas vacías de la UE y al mismo tiempo el país de la OCDE en el que los alquileres se comen más proporción de la renta de las familias. ¿Ha funcionado bien el mercado en la asignación de recursos?
Juan Ramón Rallo: La mayor densidad de casas vacías no está en aquellas provincias donde más suben los alquileres. Según la última encuesta disponible (de 2011), las provincias con menor densidad de casas vacías son Madrid, Barcelona, Guipúzcoa, Vizcaya y Álava (donde más suben los alquileres); las que tienen mayor densidad de casas vacías, Ourense, Lugo y Castellón (donde menos suben los alquileres). Si tienes oferta allí donde no hay demanda, ese exceso no solventa el problema de demanda insatisfecha allí donde no hay oferta. En todo caso, habría que plantearse por qué no se colocan esas casas vacías en alquiler y hay dos grandes motivos: a) inseguridad jurídica de los propietarios; b) estado ruinoso de esas casas (ausencia de capital para reconvertirlas).

Belén Santa Cruz. Economista y Periodista.
¿Cuál es su opinión respecto al proceso de automatización y su impacto en el mercado laboral y en el bienestar de los ciudadanos? Si bien en una fase posterior de este gran proceso transformador se pueden generar más puestos de trabajo, el número de empleo destruido en la primera fase de la revolución tecnológica obligará a los estados a adoptar nuevas medidas de protección si no queremos ver manifestaciones como las de los “chalecos amarillos”- Ya están  sobre la mesa medidas como una prestación de ingresos mínimos, una renta básica universal… En ese sentido, ¿cuáles serían sus propuestas para hacer frente a este importante cambio en nuestra sociedad?
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Juan Ramón Rallo: Es verdad que las transiciones pueden ser complicadas. Ya lo fueron las transiciones del campo a la industria o de la industria a los servicios. No hay soluciones mágicas y, desde luego, frenar la transición no lo es en absoluto. Más bien, apostaría por acelerarla y por facilitar, por un lado, la adaptación de las personas a ese cambio (liberalizar la educación para que puedan acceder a educación adaptada a los nuevos tiempos) y, por otro, cubrirlas frente al riesgo de cambio (trasladar parte de su ahorro no a un sistema de pensiones ruinoso, sino a la inversión en la propiedad de las nuevas empresas nacientes).

Mario del Rosal. Profesor de crítica de la economía política en la Complutense.
Decía recientemente en un artículo en El Confidencial que “en la medida en la que el SMI se ubique por encima de la productividad marginal de un trabajador, habrá una fuerte tendencia a despedir”. ¿Me podría indicar cómo podría calcular esa productividad marginal una PYME para saber cuándo echar a un empleado? ¿Cree usted que esto preocupa más a la PYME que no tener clientes a quienes vender? En ese mismo artículo admite que no hay estudios concluyentes sobre el efecto del SMI sobre el empleo. Entonces, ¿por qué insiste en otros foros en que va a aumentar el paro y van a empeorar las condiciones de los trabajadores más precarios? ¿Por qué niega sistemáticamente que un mayor SMI podría estimular el consumo o que eso no sea importante? ¿Acaso hay pruebas empíricas de que la eliminación del SMI o su disminución sirvan para estimular el empleo? Si, según usted, no hay pruebas científicas fehacientes de sus efectos, ¿no sería igual de dogmático e ideológico (como dice usted) rechazar la subida del SMI que implantarla?
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Juan Ramón Rallo: Cada vez que una pyme contrata a una persona se plantea si esa persona le va a reportar más ingresos que aquello que le cuesta contratarla. El empresario, claro, puede equivocarse en la estimación de ingresos: si lo hace al alza, tendrá pérdidas y acabará despidiendo al trabajador; si lo hace a la baja, tendrá beneficios extraordinarios que, en mercados medianamente competitivos, se disipan vía mayor competencia (menores precios o mayor puja por los factores infrarremunerados). Este ajuste dinámico es imposible con precios mínimos. Y es verdad que, en teoría, un salario mínimo no tiene por qué destruir empleo (si estuviéramos en mercados laborales monopsónicos). Pero: a) la evidencia con respecto a España apunta mayoritariamente en la dirección de que destruye empleo; b) existen herramientas menos peligrosas para el empleo y que permiten contrarrestar los mercados monopsónicos; por ejemplo, una mayor sindicación de los trabajadores (eso sí, sin privilegios estatales a los sindicatos). Al contrario, me parece tremendamente irresponsable defender subidas del SMI en una economía que todavía arrastra una tasa de paro del 14%.
En su influyente artículo The Principles of a Social Order, publicado en 1966, Friedrich Hayek, uno de los más conspicuos representantes de la Escuela Austriaca a la que usted se adscribe, afirmaba que, aunque liberalismo y democracia son potencialmente compatibles, el primero es preferible y, en caso necesario, debe asegurarse a través de una dictadura. En coherencia con esta idea, apoyó y colaboró con el régimen de Pinochet, como revela la carta enviada a el Times de Londres en 1978, donde decía “I have not been able to find a single person even in much maligned Chile who did not agree that personal freedom was much greater under Pinochet than it had been under Allende.” O en una entrevista en el periódico chileno El Mercurio en 1981 donde afirmaba lo siguiente: “Personally, I prefer a liberal dictator to democratic government lacking in liberalism.”. ¿Está de acuerdo con esta postura teórica y esta apuesta histórica?
Juan Ramón Rallo: Liberalismo y democracia son conceptos distintos y, en ocasiones, claro que pueden resultar antagónicos. El liberalismo se refiere a cuán limitado ha de ser el poder; la democracia, a cómo debe distribuirse ese poder. En ese sentido, coincido con Hayek en que la democracia puede ser en muchísimas ocasiones antiliberal: a saber, un poder absoluto (capaz de conculcar cualquier derecho individual) pero muy distribuido entre los votantes. Una tiranía de la mayoría, vaya. En lo que no coincido es en la idea de que un poder muy concentrado vaya a ser sostenidamente limitado en el tiempo. Hay muy pocos ejemplos de que ello sea viable (quizá el Principado de Liechtenstein). Por eso, mi preferencia es una democracia liberal: es decir, un Estado ultramínimo organizado de manera democrática.
En 2011, la Comunidad de Madrid le dio el premio Julián Marías por su trayectoria como científico social menor de cuarenta años. Le doy la enhorabuena, aunque me surge una duda al respecto. Teniendo en cuenta su rechazo frontal a la intervención del Estado en las decisiones y la vida de las personas, que opina que “el Estado es un parásito” y que, por supuesto, rechaza de plano las subvenciones, ¿no le resulta contradictorio aceptar un premio como éste, otorgado por una institución pública?
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Juan Ramón Rallo: Entiendo que a uno le llame la atención pero, mínimamente analizado, creo que el razonamiento es tan malo como el que reprocha a los comunistas que usen un smartphone fabricado por empresas capitalistas y a través de la explotación laboral de los trabajadores. Podría haber una incoherencia si me comportara estratégicamente para recibir más transferencias del Estado (monetarias y en especie) que aquellos impuestos que yo regularmente he de abonar: ahí sí me convertiría en una especie de parásito neto. Pero si efectuáramos una cuenta de los impuestos pagados y de los servicios o transferencias recibidas, mi saldo sería enormemente negativo. No veo incoherente tratar de reducir un poco ese saldo negativo: lo contrario sería equiparar coherencia con maximizar el parasitismo estatal contra uno mismo.

Christian Orozco. Docente e investigador en la Universidad Central de Ecuador 
En la línea de Francis Fukuyama en su archiconocida obra El fin de la historia, ¿consideras que una sociedad cien por ciento capitalista en la que absolutamente todo se haya privatizado y se mueve con la lógica del mercado es el fin de la historia? ¿Existiría desde tu punto de vista algo más allá de una utopía ultraliberal?
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Juan Ramón Rallo: La historia no se encamina necesariamente hacia ningún lado. Sí creo que cuanto más progrese moralmente la sociedad, más avanzaremos hacia el liberalismo integral, tanto en materia social como económica: pero nada nos garantiza el progreso social continuado de las personas.

En su extensa obra, Karl Polanyi demuestra de forma prácticamente irrefutable que la formación, permanencia y estabilidad de los mercados (capitalistas) está de la mano de la formación de los Estados, los cuales garantizan e incentivan la conformación de estos. En este sentido ¿por qué el liberalismo considera que Estado y mercado son antagónicos?
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Juan Ramón Rallo: El Estado puede ser un instrumento necesario para garantizar el orden público (el rule of law). Ni siquiera esta afirmación me parece irrefutable (véase Against de Grain, de James Scott), pero tomémosla por buena. Como mucho, eso justificaría un Estado ultramínimo dedicado a garantizar el orden público y mientras ese Estado ultramínimo siga siendo tecnológicamente imprescindible para garantizarlo. Todo Estado mayor que ese, o más duradero que ese, serían radicalmente incompatibles con la libertad individual y, por tanto, contrarios al liberalismo. Si además tenemos en cuenta que los Estados tienden a desbordar en mucho ese tamaño ultramínimo, la tensión, e incluso incompatibilidad, entre Estado y mercado/sociedad civil resulta muy obvia.
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https://nuevarevolucion.es/juan-ramon-rallo-responde-a-las-preguntas-de-los-columnistas-de-economia-de-nueva-revolucion/?fbclid=IwAR1kSBJ6cp-lrwV4leVNxKOv0zWb4IcP6eVF0ILJyBNE8GV-2HUGfxgmBHY#

dissabte, 12 de gener del 2019

Anastasio Urra: "En un mundo sin crecimiento, la ventaja competitiva pierde su esencia, no tiene sentido, al menos a largo plazo"



José Anastasio Urra Urbieta
José Anastasio Urra Urbieta

José Anastasio Urra Urbieta es profesor titular en el Departamento de Dirección de Empresas “Juan José Renau Piqueras” de la Facultad de Economía de la Universidad de Valencia. Es doctor europeo en Organización de Empresas y director del Máster en Consultoría Estratégica de la Universidad de Valencia.
Su especialización docente e investigadora se centra en temas relacionados con la estrategia empresarial, la teoría de la decisión, el diagnóstico estratégico, la cooperación empresarial y las alianzas estratégicas, y ha mostrado un importante activismo social y ecológico en organizaciones como Greanpeace, ATTAC o CGT.
Tenemos ocasión de entrevistarle con motivo del lanzamiento de su último libro, Dirección estratégica en el siglo XXI: la gestión ante los límites del crecimiento, que ha sido publicado por Ediciones Pirámide.  
Estructura su libro en tres partes claramente diferenciadas. Por un lado, aborda un repaso de las teorías que han guiado la dirección estratégica hasta el siglo XX. Por otro, realiza una profunda reflexión sobre nuestro mundo actual, caracterizado por su continua transición. Finalmente, desarrolla los fundamentos de una dirección estratégica para el siglo XXI. Entre la primera parte y la segunda estableces un punto imaginario que se sitúa en nuestros días y que delimita el cambio de lo que sigue desde hoy hacia el futuro, ¿a partir de qué acontecimiento histórico surge este punto de inflexión?
Aunque el cambio climático acelerado en marcha y la insostenible presión sobre los ecosistemas constituyen procesos, acontecimientos, históricos, y geoecológicos, fundamentales que confluyen conformando el actual escenario de la globalización, el punto de inflexión viene marcado, sin duda, por el inexorable descenso de la producción de petróleo, que, según la Agencia Internacional de la Energía y laAdministración de Información de la Energía, las dos agencias públicas más importantes del sector, comenzó en 2005. El mundo que conocemos, el progreso que hemos alcanzado, las innovaciones y los desarrollos tecnológicos que hemos logrado como especie, el proceso de globalización, todo, se debe al descubrimiento de la aplicación industrial de una energía abundante y barata que está dejando de serlo, abundante y barata; y gran parte de todo esto, no ya su incremento sino su mero mantenimiento, no es posible sin una energía abundante y barata. A fin de cuentas, aunque podamos aceptar que la creatividad humana es infinita, la innovación tecnológica requiere de una base material, y de energía. Y no hay sustitutos, ni ahora que ya se requieren, ni en el horizonte: a juzgar por la evolución geológica de las principales cuencas desde su inicio en 2009, el frackingnorteamericano tiene los días contados, y si atendemos a sus cuentas, no ha sido rentable desde el comienzo, ni energética ni económicamente; mientras que las erróneamente denominadas energías renovables, porque en realidad se trata de sistemas industriales no renovables para la captación y el aprovechamiento de energías renovables, requieren de una base energética fósil para su desarrollo, que está limitado tanto por las leyes de la termodinámica como por numerosas restricciones físicas y materiales. ¿La fusión fría…? Ciencia ficción más allá del bosón de Higgs. Se nos comienza a acabar la energía que mueve nuestro mundo globalizado.
Hace algunos años, en un interesante diálogo, Javier Gomá y Zygmunt Bauman  convenían que, en estos momentos, nos encontramos en una situación de “interregno”. Son muchas las fuerzas que se sitúan en constante cambio. ¿Será ese “interregno” el estado natural del mundo en el futuro o terminará por conducirnos a un nuevo estadio?
Bueno, la física y la dinámica de sistemas, que rigen nuestro universo, nos enseñan que los sistemas siguen una dinámica de cambio continuo, incremental o disruptivo, a partir de ciertos umbrales de cambio. Entonces, el estado natural del mundo en el futuro será de cambio continuo, como ahora; de “interregno” en ese sentido. Pero con nosotros o sin nosotros, como especie; y en este sentido, la ciencia nos alerta hace tiempo, y cada vez con mayor fuerza y certeza, de que nuestro sistema de organización socioeconómica está introduciendo cambios hasta umbrales disruptivos. Aumenta el número de científicos que contemplan como escenario hipotético no imposible, ni descartable, el de una gran extinción en masa. Supongo que eso sí sería un estadio completamente nuevo, ¿no?
Moisés Naím afirma que el poder ya no es como era , cada vez más difícil de retener y más fácil de retar. ¿Nos encaminamos hacia un mundo de grandes y profundos conflictos globales o, volviendo a Bauman, la realidad ha alterado su morfología, volviéndose inherentemente líquida e inestable?
Yo lo llamo entropía social. Pero la realidad humana siempre ha sido una construcción social, y, en ese sentido, creo que esa “liquidez” a la que se refiere Bauman es una mera construcción social impulsada por un paradigma que trata de sostenerse contra la evidencia de sus disfuncionalidades. Que en 2010 el volumen de operaciones comerciales de la economía financiera global superase en más de 27 veces la economía real mundial de ese año, tal como recojo con datos en el libro, parece una magnífica evidencia de la “modernidad líquida”. No son fenómenos disjuntos: estamos experimentando una creciente inestabilidad e incertidumbre social como consecuencia de las crecientes tensiones en los ecosistemas; pero en lugar de reconocer su origen y construir un paradigma adecuado, se apuesta culturalmente por la “liquidez”, o incluso por la posmodernidad nihilista sin referentes. Resulta difícil pensar en la posibilidad de un retorno a la “solidez” sin pasar por reconocernos como lo que somos, parte del ecosistema, una combinación aleatoria de materia y energía.  
El análisis PESTEL de la globalización le lleva a formular un diagnóstico estratégico de nuestros días. Estamos asistiendo a fenómenos globales en los que quizá los ganadores de la globalización no sean los que se podía intuir en los años noventa del siglo pasado. Sobre esta cuestión han trabajado autores como Branko Milanovic, con su conocido elefante de la globalización, y alguna de sus réplicas más interesantes como la de Adam Corlett  y la respuesta de Christoph Lakner con Milanovic . Como académico, ¿qué opinión le merece este encendido debate intelectual?
Como ya ha señalado Michael Roberts, entre otros, el análisis de la Resolution Foundation no elimina el hecho incontrovertible de que la desigualdad de los ingresos y la riqueza ha aumentado desde la década de 1980 en prácticamente todos los países; y el propio trabajo de Milanovic muestra que la desigualdad de ingresos (y riqueza) en los países imperialistas ha aumentado en los últimos 30 años. Entonces, más allá de la “pelea por las migajas” que supone la idea de fondo de la mágica, pero no probada, teoría del derrame capitalista, lo cierto es que, como también muestran otras fuentes, la desigualdad entre países y, sobre todo, en el seno de los países, ha aumentado desde que se instauró el neoliberalismo. Hemos llegado ya a las estimaciones 80:20 de La trampa de la globalización de Hans-Peter Martin, y en este sentido nos advierte también Piketty acerca de El capital en el siglo XXI en tanto que la desigualdad es fuente de inestabilidad y conflicto social, y estamos retrocediendo al reparto del siglo XIX, en el siglo XXI. Si la riqueza se distribuye así en época de bonanza, la cuestión es cómo va a ser el reparto ahora que el crecimiento se ralentiza y cuando, finalmente, se estanque en el mejor de los casos…  Y es la respuesta a esta cuestión lo que se dirime y dirimirá en el sistema político y social durante los próximos lustros.
Todo este marco teórico resulta apasionante, pero tratemos de aterrizar el concepto. Imagina que un directivo de una PYME española nos está leyendo. Su empresa está internacionalizada y exporta a países de nuestro entorno e incluso a países extracomunitarios, ¿cómo condicionará todo esto de lo que hemos hablado su estrategia corporativa en un horizonte temporal con foco situado en 2023?
El transporte internacional de mercancías depende en un 98% del diésel, que solo se puede producir a partir del refinado de crudo convencional. Es previsible que se incremente la volatilidad del precio del crudo, con varias oscilaciones bruscas antes de 2023; y mayores inestabilidades e incertidumbres a mayor largo plazo. Sería buen momento para revisar la estrategia internacional y valorar otras opciones. Además, cuanto más directamente vinculada la actividad de su empresa al sector de los combustibles fósiles, más urgente reorientar la estrategia valorando otras opciones de negocio. De todas formas, debemos empezar a pensar en prepararnos y preparar nuestro sistema industrial para una economía de estado estacionario, sin crecimiento, en el mejor de los casos.
En su libro dedica un capítulo entero a la configuración de un nuevo paradigma económico-empresarial. Sin ánimo de resultar exhaustivo, háblenos del modo en que las empresas, si ajustan de forma rápida en este sentido, pueden lograr ventajas competitivas para utilizar en su estrategia en el mercado a largo plazo.
En un mundo sin crecimiento, la ventaja competitiva pierde su esencia, no tiene sentido, al menos a largo plazo; otra cosa es que a corto o a mediano plazo, la búsqueda de la ventaja competitiva en un mundo sin crecimiento pueda llevar al conflicto como regla y al autoritarismo como norma. El escenario de evolución civilizatoria en que nos encontramos no solo cuestiona la competencia como motor del progreso, sino la misma supervivencia del modelo empresarial capitalista que se ha desarrollado durante los últimos siglos. Comprender nuestro sistema socioeconómico como un organismo metabólico inserto en el ecosistema y en constante relación con él durante todo el proceso metabólico es la primera condición necesaria, no suficiente, para iniciar el cambio hacia la sostenibilidad y la supervivencia como organizaciones, más que como empresas.  
La Economía del Bien Común  (EBC) fue planteada hace algunos años por Christian Felber. Usted es un firme defensor de un cambio de modelo basado en estos principios. Bajo su punto de vista, ¿en qué se diferencia la EBC de laResponsabilidad Social Empresarial  (RSE)?
Por encima del carácter voluntario del modelo de la RSE, frente al más normativo-sancionador de la EBC, o de la naturaleza top-down de la RSE, frente a la naturaleza bottom-up de la EBC, en mi opinión, ambos modelos se diferencian fundamentalmente en su filosofía: mientras que el modelo de la RSE se asienta en el paradigma empresarial capitalista dominante y se arraiga en sus valores nucleares, que no cuestiona, la EBC se propone el cambio hacia un paradigma nuevo, reconociendo la naturaleza metabólica del sistema socioeconómico y la necesidad de su integración en el ecosistema, y con un cambio de valores fundamental. Aunque quizás debería decir con una recuperación de valores fundamental; porque valores antaño sólidos, como la dignidad humana, la solidaridad, la sostenibilidad ecológica, la justicia social y la participación democrática y transparente se han ido derritiendo también, hasta licuarse en la ola de posmodernidad. 
En ese sentido, ¿la EBC y el movimiento cooperativo colisionan o ambos enfoques son complementarios? 
Creo que, más allá de las prácticas instrumentalistas, o de las malas prácticas, ambos enfoques están bastante alineados filosóficamente; de hecho, el fin último de la EBC sería un sistema socioeconómico cooperativo orientado al bien común.
Autores como Philip Kotler han trabajado una línea estratégica basada en detectar y potenciar valores y corresponsabilidad de las empresas, en clara conexión con los valores de sus clientes. Este enfoque supondría la atención por parte de las marcas a todas aquellas inquietudes de tipo económico, social o ambiental, que son planteadas por sus consumidores, alineando los valores compartidos, tanto desde un enfoque offline como desde su evoluciónonline , ¿considera que los valores de los consumidores impactarán sobre las empresas y terminarán por contribuir a transformar la sociedad del futuro, volviéndola más justa y sostenible?
No cabe duda de que los valores de los consumidores son importantes; de hecho, más allá de las estrategias de gestión de la relación con el cliente, son esos valores del consumidor los que determinan sus preferencias y, en última instancia, decantan y precipitan sus decisiones de compra. Y seguirán siendo importantes y atendidos comercialmente por las empresas… Y, sin duda también, contribuyen y contribuirán a conformar la sociedad. Lo que no tengo tan claro considerando la distribución demográfica del consumo mundial es que la hagan, ni la vayan a hacer, más justa y sostenible. 
Para finalizar, y volviendo a la EBC, se ha descrito como un movimientobotton-up , sin embargo, ha sido criticado por su desconexión con la realidad última del mercado capitalista y que quedaba alejado del rigor académico. Bajo su punto de vista, ¿la EBC requiere una reformulación o, con el tiempo, ajustará su papel dentro del mercado y la academia?
El modelo de la EBC es una propuesta viva y dinámica, en continua revisión y evolución, y abierto a la retroalimentación y la aportación. Esa crítica de su desconexión con la realidad del mercado capitalista es tautológica: es precisamente ese alejamiento y esa desconexión del capitalismo lo que promueve el modelo de la EBC. Por otro lado, su aun escasa, aunque creciente, repercusión es evidencia de la penetración y profundidad del paradigma capitalista; aunque se trata, probablemente, de uno de los pocos modelos insertos en el paradigma de la Economía Ecológica que constituye una alternativa adecuada y factible, aunque no aceptable todavía, ante el colapso capitalista en ciernes.
https://www.eldiario.es/solow_en_el_parnaso/ENTREVISTA-Jose-Anastasio-Urra-Urbieta_6_855374478.html

dissabte, 29 de desembre del 2018

Un manual recull per primera vegada casos reals d'aplicació de l'Economia del Bé Comú en empreses i municipis

Un manual recull per primera vegada casos reals d'aplicació de l'Economia del Bé Comú en empreses i municipis

La Universitat de València publica el primer text universitari per a apropar la doctrina econòmica a professors universitaris i alumnes

La Universitat de València és capdavantera en l'estudi i el foment de l'Economia del Bé Comú. Es tracta d'un corrent econòmic alternatiu, que va més enllà dels models tradicionals i que recull la major part de les diferents iniciatives crítiques sorgides durant les darreres dècades. Aquesta doctrina defensa que l'economia és una eina al servei de la ciutadania i entén els diners com un mitjà i no com una finalitat. És el contrari al capitalisme perquè el bé comú és l'objectiu superposat a totes les activitats econòmiques, segons explica el seu impulsor, l'austríac Christian Felber. 

Dins de la Facultat d'Economia s'ha creat la Càtedra de l'Economia del Bé Comú, la primera càtedra mundial sobre aquest model econòmic, impulsada per Joan Ramón Sanchis i que compta amb el vistiplau de Felber. En una entrevista a Diari La Veu, el creador del model econòmic va lloar que la creació de la càtedra siga iniciativa del catedràtic i no del moviment de l'Economia del Bé Comú ni de la Generalitat. Tot i això, el moviment econòmic té un ferm aliat en la Conselleria d'Economia, ja que Rafa Climent és un defensor d'aquest model i va tractar d'aplicar-lo a Muro d'Alcoi (el Comtat) quan va ser alcalde. 

El passat més d'octubre, la càtedra i Sanchis van donar un pas més enllà i van presentar el primer manual universitari sobre l'Economia del Bé Comú. Amb El Modelo de la Economia del Bien Común. Aplicación a la empresa/organización y casos prácticos, la càtedra ha volgut "aplicar el llibre de Felber sobre l'Economia del Bé Comú donant-li un enfocament acadèmic i, sobretot, aportant casos d'empreses que estan implantant el balanç del bé comú". El llibre s'ha dut endavant gràcies a la col·laboració de l'Associació Federal espanyola i valenciana de l'Economia del Bé Comú.

El manual, amb pròleg de Christian Felber, explica el marc teòric de l'Economia del Bé Comú, els seus orígens i conceptes bàsics com el Balanç del Bé Comú i la Matriu del Bé Comú. Però no es queda ahí. Lluny de ser un text merament teòric, el manual dedica tota la part final a explicar com es pot aplicar aquest model econòmic en empreses, municipis i centres educatius i mostra casos pràctics d'empreses que ja l'apliquen. És el cas, per exemple, de l'empresa Cartonajes La Plana SL, CuiNatur i Action Waterscapes SL.
El text analitza a fons sis empreses; sis entitats no lucratives, i el cas de 5 administracions i organitzacions públiques de Barcelona, Salamanca i Àustria. De tots ells s'explica la seua història, el model d'empresa i com aplica l'Economia del Bé Comú, el Balanç i la Matriu.

Segons explica Sanchis, l'objectiu de la publicació és disposar de materials docents a l'abast del professorat que estiga interessat a explicar el model d'Economia del Bé Comú als seus estudiants i també a donar a conéixer el model a la societat "i demostrar que no es tracta d'un model purament teòric o filosòfic sinó que inclou eines de treball que ja estan aplicant un nombre important d'empreses tant privades com també entitats no lucratives i administracions públiques, com ara universitats i municipis".
Des de la càtedra consideren "fonamental" introduir el model de l'Economia del Bé Comú "perquè l'estudiantat sàpiga que no existeix un únic model de pensament econòmic", assenyala Sanchis, que insisteix que "el model econòmic neoliberal no pot explicar la situació actual, on tot i que es produeix un creixement econòmic, les desigualtats, l'exclusió i la pobresa continuen augmentant". És per això que el manual vol ser una eina perquè l'estudiantat puga "conéixer altres models econòmics alternatius basats en la sostenibilitat, segons la qual la creació de valor econòmic i financer no és incompatible amb la creació de valor social i ambiental; més bé al contrari, tots aquestos valors es reforcen mútuament. El model de l'Economia del Bé Comú explica açò", explica Sanchis.

L'Economia del Bé Comú en els centres educatius
El catedràtic reconeix que és molt difícil aconseguir que en les titulacions universitàries s'incloga una assignatura sobre el model de l'Economia del Bé Comú perquè això implicaria reformar els plans d'estudis. No obstant això, sí que celebra que s'està aconseguint que cada vegada més professors coneguen el model i consideren necessari explicar-lo als estudiants, "encara que siga dins del contingut d'altres assignatures". 
En aquestos moments, a la Universitat de València s'explica el model d'Economia del Bé Comú en assignatures dels graus d'ADE, Economia i Treball Social i en alguns postgraus, com ara al màster d'estratègia i al màster de finances corporatives. També als ensenyaments secundaris, batxillerat i cicles formatius hi ha professorat interessat amb el model que ja està introduint-los en els seus continguts.
Per a impulsar l'estudi de l'Economia del Bé Comú en diferents centres educatius de tots els nivells, la càtedra ha creat una Xarxa d'Innovació Educativa en Economia del Bé Comú formada per professorat de tots els nivells educatius, a través de la qual s'està estenent cada vegada més l'aplicació del model a la docència. "L'educació és el futur de les societats i, per això, creiem que si realment volem canviar la manera de pensar i fer l'economia, s'ha de començar per educar en valors", sentencia Joan Ramón Sanchis.
El cas de Miranda de Azán
Un dels casos més curiosos que s'expliquen és el de l'Ajuntament de Miranda de Azán (Salamanca), primer municipi del món a ser catalogat com a Municipi del Bé Comú. Des de 2011 apliquen aquesta filosofia econòmica en la gestió municipal i van ser uns dels convidats a les jornades sobre municipis del Bé Comú celebrada a València el passat més de març.

En les eleccions municipals de 2011 Izquierda Unida va obtindre la majoria absoluta en el poble. Amb un programa senzill i bastat en la transparència i la regeneració política van seduir els habitants i van començar a canviar les coses. Segons s'explica al manual, els regidors del municipi van conéixer el moviment de l'Economia del Bé Comú quan ja estaven al govern i tot i que en eixe moment només s'aplicava en empreses, van decidir adaptar-lo a la gestió municipal perquè els principals valors que defensa –transparència i participació ciutadana; dignitat humana; solidaritat; sostenibilitat ecològica i justícia social–, són els mateixos que ells volien per al seu municipi. 
Seguir la filosofia de l'Economia del Bé Comú implica el foment de la participació ciutadana en les decisions municipals i en el funcionament del poble i aquest és un dels principals reptes als quals s'enfronta Miranda de Azán. Molt a prop de Salamanca, però inserit en el que es coneix com 'l'Espanya buida', el poble, d'uns 500 habitants –repartits en el nucli urbà i dues urbanitzacions– ha de lluitar per a mantindre –i si pot ser, augmentar– la seua població però sense convertir-se en una ciutat dormitori. 
Així, el seu objectiu actual és tractar d'implicar els nouvinguts en el moviment econòmic sense descuidar la resta d'elements que van aconseguir que en 2013 Miranda de Azán fóra qualificat de el primer Municipi del Bé Comú de tot el món. Ara és exemple per a molts altres que volen seguir els seus passos, com és el cas per exemple dels municipis de Muro d'Alcoi (el Comtat), Xirivella (Horta Sud), Betxí (Plana Baixa), Villena (Alt Vinalopó), Silla (Horta Sud) i Ròtova (la Safor).

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